Una posición estratégica
Acercarse a Anjou, es elegir un territorio cargado de historia, sorprendente en su diversidad, abierto y moderno. Declarado Patrimonio mundial de la Humanidad por la UNESCO, en virtud de las orillas del Loira, Anjou atrae al turismo, francés y extranjero.
El Maine-et-Loire se sitúa en el eje mayor de comunicación entre París y la parte central de la costa atlántica: Nantes, Bordeaux, La Rochelle…
Una posición tal en un eje de autopistas y de vías férreas induce a importantes movimientos de bienes y hombres. Las empresas y los habitantes de Maine-et-Loire alimentan ese flujo y también sacan provecho de él. Por ejemplo, para un número creciente de angevinos, París está mucho más cerca de lo que dejan presuponer los mapas (1h30 por el TGV).
En el corazón del gran oeste, el Maine-et-Loire ocupa un lugar privilegiado entre la Cuenca parisina y el litoral atlántico.
Componente de la región administrativa de las regiones del Loira, participa activamente en el dinamismo que anima a las tres regiones del Gran oeste (Bretaña, Región del Loira y Baja Normandía). Constituye el segundo centro industrial del oeste.
Un denso entramado de relaciones entre las ciudades, los pueblos y el campo asegura un desarrollo equilibrado.
El Maine-et-Loire, tiene una superficie de 7 166 km2, 363 comunas complementarias a las tres aglomeraciones.
Los 3 centros urbanos :
- Angers: un centro de actividades industriales y terciarias, dotado de un real capital turístico.
- Cholet: en el corazón de los Mauges, es un centro industrial y tecnológico desde hace medio siglo. Esta región reúne el 40% de la industria del departamento (moda, calzado, industria del plástico).
- Saumur: centro turístico internacional igualmente célebre por sus actividades agroalimentarias y su viticultura.
El Loira, río federador
Cuando el tráfico fluvial bastaba para generar una formidable dinámica de desarrollo, los departamentos atravesados por los ríos se convertían en lugares privilegiados de instalación de vías de paso ineludibles.
Hoy día, incluso si este papel ha sido modificado por la creación de nuevos medios y redes de comunicación y de transportes, el río sigue siendo el elemento central de desarrollo para el Maine-et-Loire. El Loira, la cuenca fluvial francesa más vasta, se ha convertido en un elemento del patrimonio natural, reconstituido para beneficio de los turistas y de los ciudadanos, que abre el espacio angevino a Nantes y al Val de Loire.
El clima
El clima del Maine-et-Loire se caracteriza por una temperatura templada, la suavidad angevina, hecha de humedad atenuada, de radiaciones solares clementes y de efluvios oceánicos favorables.
Un mosaico de paisaje natural
Al asociar las colinas del Macizo de Armor a las llanuras de la Cuenca parisina, surcada por el Loira y sus numerosos afluentes, el Anjou cultiva una variedad de paisajes. Anjou negro de esquistos o de granito en las regiones de Segréen y Mauges, Anjou blanco de las arenas y de toba en Baugeois y la región de Saumur. El valle del Loira vacila entre el rubio de la arena o de los cerros, el azul del agua, las rocas cristalinas del antiguo macizo, las retamas y los abedules de los pastos y las extensiones forestales. Todo este mosaico de paisajes forma una paleta infinita de colores que cambian a cada kilómetro.

